Hoy vengo a hablaros de una serie que he retomado después de unos años y en que momento... Si, os hablo de Riverdale. Una serie que en un principio prometía muchísimo pero que pasadas unas cuantas temporadas no saben ya que más hacer. Cuando la dejé, los chicos estaban apunto de graduarse, Archie y Veronica estaban super enamorados (por fin) y Betty y Jughead estaban juntos y tranquilos. Pues mi sorpresa viene cuando de repente, los guionistas deciden avanzar siete años en sus vidas y me encuentro una Veronica casada con un tipejo y llevando la vida que siempre quiso su padre, un Archie que se alistó en el ejército y que se ha quedado más pallá que pacá, una Betty que está en el FBI pero sigue igual de loca que al principio y un Jughhead borracho, pobre y casi en la miseria. ¿PERO QUÉ ME ESTÁS CONTANDO? Por no hablar de que han decidido qué Veronica y Archie no estén juntos y que Archie este con Betty. Con Betty. Yo no puedo tirar más del carro. Después de dos años había olvidado porque dejé de ver la serie y ahora lo recuerdo: Es un sinsentido. Los personajes involucionan y a veces pienso que está escrito por personas que no hablan entre sí. Lo único destacable, como siempre, es mi Cheryl, que sigue igual de preciosa e inteligente que siempre. Ojalá cierren el chiringuito y le den un protagónico a Madelaine Petsch porque lo merece y porque lo necesito.





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